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Pequeñas vacaciones - Alejandra Soria desde Francia

Tome vacaciones del 8 al 16 de octubre y aproveche para conocer una de las ciudades que tenía ganas de conocer desde hace ya varios años; Praga. Dicen que es una de las ciudades más bellas de Europa, si no la que más, y tenía ganas de comprobarlo. Pero antes fui a visitar a Selina, mi compañera de habitación aquí en Courmettes, en Dresde, Alemania.

Decidí ir en bus porque los precios son mucho más económicos y, por suerte, en mi viaje de ida no tuvimos ningún problema. Llegué de noche a Dresde, muy cansada después de casi un día de viaje, así que solo cenamos, eso sí, con unas cervezas alemanas, y nos fuimos a dormir. Al día siguiente paseamos por la ciudad. Dresde fue bombardeada hacia finales de la Segunda Guerra Mundial, y es interesante ver el contraste entre las partes restauradas y las originales en varias partes del caso antiguo.

 

Por la tarde fuimos a comer a la zona más moderna. Hay muchísimas opciones para comer y todo tiene pintaza. También está lleno de rincones con arte de todo tipo, pinturas, murales, arquitectura...lo tiene todo. Cuando volvimos a casa ya había oscurecido y la ciudad es igual de bonita de noche.

Al día siguiente cogimos la bici para ir a Schloss Wackerbarth, un viñedo precioso. Tuvimos una visita guiada y luego una pequeña cata de vinos. Para llegar seguimos un camino que pasa al lado del río Elba. Fue un paseo muy agradable, pero tuve un pequeño problema, y es que las bicicletas en Alemania son demasiado altas para mí, que mido 1.58. Así que sí, me caí al intentar frenar porque mis piernas no llegaban al suelo jajaja. En fin, termine cogiéndole el truco y llegamos sanas y salvas a casa.

A ambas nos gusta hacer senderismo así que me llevó a conocer Stadt Wehlen, una pequeña villa situada en el Parque nacional de la Suiza Sajona, que me pareció típica alemana. Tiene unos paisajes preciosos de arenisca y pudimos recoger unas setas para cenar algo típico alemán. Menos mal que Selina tiene experiencia recogiendo setas porque yo no tengo ni idea. Hicimos las setas con kartoffelpuffer, o tortitas de patata alemanas. Me encantaron.

 

Mi último día en Alemania dimos otro paseo por la ciudad y visitamos un pequeño jardín botánico a orillas del río. De ahí fuimos a tomar un chocolate caliente, luego a la estación y ahí nos despedimos. ¡Espero que no pase mucho tiempo sin vernos! Para ir a Praga decidí coger el tren porque era casi el mismo precio y en tren siempre hay mejores vistas. Desde que llegué quedé enamorada. Había un festival audiovisual todas las noches en distintas partes de la ciudad. Fue una manera entretenida de conocer la ciudad.

 

Como me iba a quedar poco tiempo decidí ir a un tour guiado que terminaba en el Castillo de Praga. Pasamos por el famoso Puente de Carlos, por la Catedral y el barrio de Mala Strana. Me fascinó perderme por este barrio, todas las calles están llenas de encanto y, la ciudad en general está llena de detalles curiosos.  

No podía irme sin probar las cervezas checas y el queso frito. Esta combinación es deliciosa y aún sueno con ese queso y su salsa tártara.

Estoy muy contenta con mi decisión de conocer estas dos ciudades. Me encantaría repetir porque además siento que no me dio tiempo de ver todo lo que quería.

 

Ya de vuelta en la Costa Azul se nota enseguida el contraste de temperatura. Cuando llegué, en el trabajo tuvimos un par de días en los que celebramos el final de la temporada de bodas y eventos en el centro, aunque en realidad aún queda alguna boda hasta noviembre. Fuimos a cenar y al día siguiente tuvimos un día de team building en el que fuimos todo el equipo de Courmettes a Cap d'Antibes, donde hicimos un picnic en la playa y luego una pequeña caminata a lo largo de la costa. Me parece increíble que incluso en octubre haya temperatura para ir a la playa, aunque es verdad que el agua estaba muy fría, por lo que no todos nos bañamos. Todo bien, pero a lo largo del resto de la semana fuimos cayendo malos uno a uno, seguramente por los cambios de clima.

 

 

Y bueno, este fue el resumen de mi mes. El resto del tiempo tuve mi rutina normal de trabajo y mucho descanso, sin salir, para recuperarme pronto. Ya me queda poco aquí. Intentare disfrutar lo que me queda y os lo iré contando en las siguientes entradas. 

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