USUARIOS
 MENU
europa

Europa

Diciembre 2019 - Isabel Langa desde Austria

Una vez más, os traigo una historia de viajes y resolución de conflictos. A estas alturas parece ser el mejor resumen de mi voluntariado.Diciembre me sorprendió en Graz, donde visitábamos a una amiga (recordad que en Austria se organizan eventos de formación que incluyen a gente de todo el país, por lo que terminas teniendo sofá disponible en Innsbruck, Salzburg o Linz casi seguro). Pudimos asistir al Krampus, una tradición muy antigua consistente en soltar demonios por toda la ciudad. Que no os intimide, hoy en día se basa en una especie de cabalgata con algún que otro demonio despistado que lanza petardos o se ofrece a sacar selfies.

Fotos: Graz durante el Krampus

  

No tuve apenas tiempo a respirar durante la semana, puesto que dos amigos visitaron desde Alemania. Apenas se fueron cogí un bus en dirección a Budapest, que ya es mi segunda casa. La ciudad estaba cubierta de nieve y muy iluminada, aunque siempre sabe a poco al comparar los mercadillos con los de Viena. Ambas ciudades están tan bien conectadas, que viajar entre dos grandes capitales europeas parece un paseo.

Foto: excursión casual por Buda hills y visita al coffe zoo

 

A pesar de todo el movimiento, no dejé de disfrutar Viena tampoco. En invierno hace un frio que pela, así que te ves obligada a recluirte (eso sí, en piña): organizamos cenas internacionales en casa, salimos en busca de bares baratos o nos conformamos con plan de mantita y peli. Salir a correr es sorprendentemente agradable con bajas temperaturas, si tienes la equipación adecuada. Por rutas frecuentadas como Neue Donau o Prater, es raro no cruzarse con un runner.

Fotos: celebrando Candle Nights (una festividad inventada) y una muestra de como de preparada tienes que salir a practicar deporte.

  

En la guardería, el día a día se ha vuelto más ameno desde que al fin logramos tener el grupo al completo y establecimos rutina con ellos. catorce niños de quince meses a tres años, una combinación peligrosa. Unos caminan, otros gatean. Unos te rebaten cualquier argumento en alemán, otros apenas saben su propio nombre. La barrera del idioma se ha desvanecido, ahora que chapurreo alemán y ellos ya entienden suficiente español.

La relación tanto con ellos como con los padres mejora cada día. La fiesta de navidad nos brindó la oportunidad de charlar con los adultos y de que nos vieran interactuando con los niños al mismo tiempo, aumentando la confianza. Antes de irme de vacaciones, recibí galletas, fotos, té y bombones. En general son tan simpáticos y jóvenes, que dan ganas de invitarlos a salir de fiesta (en serio, en España ni se me pasaría por la cabeza tener un hijo a los 25)

Fotos: yo y los niños haciendo actividades o jugando en el parque (tengo una carpeta entera plagada de fotos adorables, pero no puedo compartirlas en las redes. Desventaja de trabajar con niños: sientes que necesitas mostrar sus genialidades, pero no puedes)

 

Los problemas que veníamos arrastrando con el proyecto fueron abordados: tuvimos "la reunión" definitiva con los responsables de Grenzelos (asociación de acogida) y los de la propia guardería. Por no seguir enredando en el tema: atamos los últimos cabos sueltos y como estábamos tan próximos a las vacaciones, todo fueron buenas intenciones para el año nuevo. En todo caso, tanto yo como mis compañeros voluntarios en el proyecto estamos muy contentos de haber tomado todas estas medidas, porque se respira un mejor ambiente y porque es muy satisfactorio conseguir cosas. Hablando se entiende la gente, y eso a los españoles se nos da muy muy bien. 

Me fui de Viena el 20 por la noche, en dirección Frankfurt. Allí pasé las navidades con la familia de mi novio (mucha comida y muchos castillos) antes de pasarme por Asturias para recoger los regalos de reyes. Pero esa ya es otra historia.
Espero que estos post no se estén empezando a sentir repetitivos, pronto comenzarán las aventuras en alta montaña (¡espero!)


¡Hasta la próxima!

<< volver

Te interesa

Septiembre 2020 - Luzia Carrero desde Alemania

Nuestro objetivo de este mes era por fin visitar Praga. Ya teníamos todos los billetes y el alojamiento reservado y cosa de 5 días antes se decretó zona de riesgo, así que...

Mes de septiembre en los Países Bajos- Alexandra Vilana desde Holanda

Septiembre ha sido un mes de vuelta a la rutina en 's-Hertogenbosch: las escuelas han vuelto a la normalidad, las nuevas voluntarias han llegado y nosotras hemos retomado nuestros horarios aquí, tras haber pasado el agosto con la familia.

Julio, un punto y final (casi)-Isabel Langa desde Austria

Desde el momento en el que decidí quedarme un año más en Viena, las despedidas se volvieron surrealistas. Mi cerebro no terminaba de computar que volvía a España tan solo de vacaciones...

ENLACES