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Idomeni, puerta cerrada a Europa- Ivan Fernández-SVE en Bulgaria

Hoy os voy a hablar  de una de las experiencias que más me han marcado en estos 8 meses de EVS... participar como voluntario en el campo de refugiados de Idomeni (Grecia) hasta la última semana de su clausura.

Aunque el conjunto de sensaciones que se generan en este tipo de experiencias son a veces indescriptibles y las palabras se quedan cortas, intentaré  explicaré mi vivencia lo mejor posible.

El campo base para los voluntarios era el Park Hotel, situado en Polykastro (ciudad situada en la unidad periférica de Kilkis, unidad fronteriza con FYROM). Desde allí, un conjunto de ONG estaban asentadas (escribo en pasado porque como sabéis hace una semana aproximadamente comenzó el desalojo del campo de Idomeni, trasladando a la gente a campos militares).

Durante nuestra estancia en el campo, decidimos colaborar con tres organizaciones:

-       HOT FOOD IDOMENI, ONG que se dedica a cocinar y proporcionar comida en Idomeni los 7 días de la semana.

-       TEAM BANANA, ONG que proveía bananas a mujeres embarazadas y niños tienda por tienda.

-       WAREHOUSE, almacén de ropa situado en Polykastro, cuya función consiste en recoger y clasificar la ropa que llega gracias a donaciones.

Además de Idomeni, había otros tres campos de refugiados alrededor de Idomeni: EKO, Hara y BM. En estos campos las condiciones eran inferiores ya que la mayoría de las actividades de las ONGs se centraban en Idomeni.

Idomeni se sitúa a unos 15 km de Polykastro, donde cuando llegamos por primera vez se asentaban 12.000 personas. La situación al llegar era caótica y colaborando con Hot Food Idomeni, empecé a darme cuenta de que pasaba en el campo y el dia dia que tenían que vivir cada dia. Muchos días tenían que esperar 30 minutos por una ración de comida, o que se pasaban el día esperando colas (por la comida, por un té o por darse una ducha)

En el campo las tiendas de campaña se situaban por todos los dados, incluso en las vías del tren familias enteras montaban sus tiendas. Algunos de ellos vivían ocupando los vagones de trenes abandonados en la estación de tren de Idomeneo.

Los servicios básicos escaseaban, pero gracias a las ONGs que trabajaban día a día en el campo, estas condiciones iban mejorando. Se creó un centro cultural para los niños, un hammam para que las mujeres y los niños se pudieran bañar  e incluso un beauty center para que las mujeres se pudieran relajar un par de horas,.

Pero las situación las últimas semanas empeoró radicalmente, las policía bloqueó la entrada de muchas de las organizaciones o de los voluntarios que trabajaban en ellas. La ultima semana solo se podía acceder si la ong estaba en una lista que la policía había creado, por lo que muchas organizaciones no podían realizar sus trabajos o con mucho tiempo de demora debido a la controles policiales.

Le estamos cerrando la puerta a gente que está escapando de una guerra, en la cual muchos de sus familiares han muerto... espero que no nos pase a nosotros y que si alguna vez estamos en su situación no se reaccione como europa está reaccionando.

  

Un saludo desde Pernik.

 

Iván - EVS en Bulgaria 

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