Varias entidades ciudadanas de Gijón, algunas vinculadas a la Plataforma por la Convivencia Ciudadana, están estudiando la posibilidad de solicitar a la alcaldesa, Carmen Moriyón, la celebración de un Consejo Social extraordinario, antes de que finalice este año, para debatir algunos de los asuntos de actualidad municipal. En principio, el planteamiento es que el orden del día de ese consejo incluyera al menos tres temas. Para empezar, la convivencia ciudadana y la aplicación de la normativa que tanto ha dado que hablar, especialmente en lo referente al botellón. Pero también quieren debatir sobre los servicios públicos y las empresas municipales, en un momento en el que Gijón, como el resto de municipios, está pendiente de las posibles consecuencias de la reforma de las administraciones locales, que podría suponer la desaparición de las competencias de los ayuntamientos en cuestiones tan significativas como los servicios sociales. El tercer tema que las entidades ciudadanas quieren plantear es la situación socieconómica de la ciudad, la industria y las políticas de empleo.
Algunas de las entidades que han mostrado su intención de sumarse a esta iniciativa debatirán el asunto esta semana. La Federación de Asociaciones de Vecinos lo hará esta misma tarde, en la reunión de su junta directiva. Por su parte, el Conseyu de la Mocedá y la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos de Centros Públicos de Gijón (Fapas-Xixón), lo debatirán mañana.
En cualquier caso, es la alcaldesa la que tiene la competencia de convocar al Consejo Social y de fijar el orden del día. Se da la circunstancia de que al menos las tres entidades mencionadas ya han expresado en alguna otra ocasión su malestar por la falta de participación que, a su juicio, les ofrece el Ayuntamiento. La junta directiva de la FAV, por ejemplo, tratará hoy otra petición en este sentido. En este caso, para intervenir en el Reglamento de Participación Ciudadana.