ElPrincipado quiere regular el consumo de alcohol en la calle y
representantes juveniles creen que causaría más problemasN. M. S.
20 MINUTOS
Pocos temas concitan la una nimidad entre los jóvenes.Sinembargo, todos los representantes juveniles gijoneses consultados por 20minutos coinciden en rechazar un posible botellódromo-un recinto alejado de la población donde los jóvenes puedan beber alcohol- en Gijón. El Principado estudia actualmente cómo regular el botellón y si bien aún no ha tomado una decisión, en ayuntamientos como Sevilla o Granada han optado por acondicionar espaciosde este tipo. «El botellódromo me parece una solemne estupidez, sería como un ‘corralito' de jóvenes». Así de tajante se muestra Jordán Suárez, presidente del Conseyu deMocedá de Xixón.Ensu opinión no es necesario porque no hay ningún problema: «Se bebe sidra y hay fiestas de ‘prao' de toda la vida, en la cultura asturiana beber en la calle es lo normal», dice. De la misma opinión es Raúl Madruga, presidentede Abierto Hasta el Amanecer - asociación pionera en España dando alternativas de ocio nocturno- para quien «se criminaliza injustamente a quienes van de botellón puesnoes ciertoquetodoslo hagan para emborracharse». Ademásestá encontra de regular el consumo del alcohol y alejarlo de los cascos urbanos porque «se generan problemas de movilidad y consumo de drogas que al final son peores», indica.
Dinos...... si te parece bien que Gijón tenga un ‘botellódromo'. ENVÍANOS UN CORREO ELECTRÓNICO A: zona20asturias@20minutos.es UN SMS AL690 20 20 20OENTRA EN... 20minutos.es/gijonOPINA LA JUVENTUD GIJONESA
Omar Suárez, 29 años, dependiente.
«Lo dejan todo hecho un asco». Confiesa que ha ido a algún botellón y que «últimamente se han desmadrado». Está a favor de regularlos. «El que no recojan su botella, que limpie a playa al día siguiente», sugiere.
Mayte García, 26 años, fisioterapeuta.
«Que persigan también la venta de garrafón». No le parece bien que se prohíba el botellón si no se garantiza la venta de alcohol de calidad en los bares. Está a favor de beber al aire libre, «pero lejos de las casas», dice.
Arancha Cortina, 18 años, estudiante.
«Me parece bien el botellódromo». Está a favor de regular el consumo de alcohol en la calle porque cree que «se ha desmadrado demasiado». En su opinión triunfaría entre los jóvenes un botellódromo en Gijón.
Menos regulación y más pedagodía
Los representantes juveniles coinciden en que imponer una regulación del consumo de alcohol no es la solución. En Abierto Hasta el Amanecer proponen medidas pedagógicas, como regalar bolsas de basuraparaquelos jóvenes recojan los restos cuando acaben de beber. Jordán Suárez sostiene que«hay que buscar puntos de entendimiento» si el botellón es problemático en una zona.