'Jóvenes en la cumbre' fue el título de la conferencia inaugural de los Encuentros en Cabueñes. Tres fueron los ponentes: David Villa, María Jesús Lago y Carlos Argüero. Han llegado a cumbres distintas y de distinta forma. Villa a la del fútbol. Argüero a la de la creatividad. Y Lago a la física, a las cumbres más altas del mundo. Porque María Jesús Lago fue la primera alpinista española que alcanzó la cumbre del Everest sin oxígeno artificial. La escaladora, que hoy sigue siéndolo, además de concejala de Medio Ambiente de Vigo, habló ayer de éxitos y fracasos, de esfuerzo, de la necesidad de que, sean cuales sean tus objetivos, «si quieres una cosa en la vida, organizas tu vida en torno a ello». Eso es lo que ella hace, desde los once años, con el alpinismo. Y con las expediciones a los lugares más recónditos y fríos del planeta. No se ha tenido que ir tan lejos Villa, que ayer se tuvo que enfrentar, desde Valencia y mediante videoconferencia, a las preguntas del periodista Pachi Poncela. Habló de fútbol, pero le tocó también explicar, por ejemplo, por qué «los futbolistas escupen tanto». Y habló de la suerte, que existe, pero que «también hay que buscarla, si no, es difícil encontrarla». Y también de la necesidad de trabajar, y del apoyo de la familia. Y de que estar en la cumbre tiene «más cosas buenas que malas».