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El verano - Cristina Castro - SVE en Malta

¡Llegó el verano! Sí, porque en Malta el verano empieza el 1 de mayo. Un día te levantas y la chaqueta se queda en el armario para no volver en una larga temporada. El agua no está todavía en su mejor temperatura, pero para una Asturiana esto no es mayor inconveniente mientras ves pasar los días con sol, sol y más sol en una media de 26 grados. Empiezan las excursiones playeras y las noches de camping, aunque hemos pecado de principiantes y entusiastas con la temperatura, ya que por la noche todavía hace algo de frío y la humedad del mediterráneo en plena playa no acompaña. Aunque la acampada libre no está permitida, tengo que decir que nos saltamos un poco las normas acampando en plena playa, pero sin ningún inconveniente. Eso sí, la responsabilidad medioambiental de cuidar el área es la primera norma indispensable que llevamos a rajatabla. Aprovechando también que todavía no hace excesivo calor, seguimos alimentando nuestro espíritu aventurero haciendo alguna ruta de "colina" para ver las bonitas puestas de sol que puede ofrecer una isla en medio del mediterráneo.

  De cara al trabajo, empieza a prepararse el programa de verano, y es que, como la mayoría de personas usuarias están en edad escolar, hay que adaptarse al periodo vacacional, y al aumento de demandantes. Por otro lado, nuestros hermosos compañeros equinos van cumpliendo años y empiezan a sufrir los achaques de la edad... así que con lagrimas en los ojos pero a sabiendas de que lo más importante es su bienestar, nos toca buscar nuevas casas para que puedan retirarse y descansar por una serie de años más sin tener que trabajar. Esta vez le ha tocado a nuestro bonito Blott, que se ha ido con unas chicas maravillosas a un área alejada de carreteras y edificios, a compartir paseos con otra preciosa yegua que ya vivía en el recinto. Los últimos días ha estado jugando, como en él es costumbre, con su hermanito Peppi provocándole con bromas.

  

Con junio empieza una de las peores cosas de la temporada de verano, y son las despedidas en bucle de muchas de las compañeras y compañeros. No hemos perdido la tradición de organizar cenas semanales aunque, con este buen tiempo, empezamos a salir más a las terrazas que a hacerlas en casa. Otra de las cosas que acompañan las despedidas son los books. Los books son unos libros que creamos entre todos con fotos, dibujos, y diversas decoraciones, rememorando la experiencia EVS. Disfrutamos mucho haciéndolos, el problema es cuando se nos juntan tres a la vez y la carga de trabajo exige pasar tardes y tardes en casa... La recompensa es siempre la cara y lagrimas de la persona que lo recibe (y saber que ya te llegará el tuyo).

Entre tanto playa, playa, playa, cerveza, festival del vino, festival de la comida, festival hippie, evento cultural, evento musical, evento deportivo, boat party, carnaval de verano, cerveza, playa... Y fuegos artificiales, todos los días, a todas horas (especialmente a las 8 de la mañana sin que nadie te lo explique), en todas partes, de todas las formas y colores. Y acabas por integrarlos en tu rutina semanal al mismo nivel de lo gatos que te cruzas por la calle a diario, a los que ya les has puesto nombre y has visto crecer y reproducirse. This is Malta.

 

Y de repente, ola de calor. Y te quieres morir. Y sólo sobrevives debajo del ventilador de tu casa. Y ya no quieres ir a la playa. Y entre tanto luchas con ese amor odio al aire acondicionado porque claro, aire acondicionado bien, pero a 17 grados mal. Y te subes al autobús sudando, y en el autobús necesitas chaqueta. Y de repente te levantas a la mañana siguiente con el catarrazo de tu vida. Y sudas más. Y vuelves a querer morirte. Y te apetece llorar penando como será agosto si así está siendo julio peeeeeeero, un día sales por la mañana a trabajar y ¡sorpresa! Parece que está un poco más fresco... ¡a 1 de agosto!, y ya no sabes si es que te has vuelto maltés, que la ola de calor se ha ido, o que te moriste en un sueño, pero el drama con el calor se va y vuelves a la playa.

Y es aquí donde, a 15 de agosto, debido a la falta de preocupaciones, tu cerebro decide crear una nueva, y es la de empezar a ser consciente de que llevas 6 meses de proyecto, que no te has enterado de en qué momento ha pasado así el tiempo y de lo poco que te queda a este ritmo para terminar. Así que chapuzón, cerveza, risas con tus compañeros y a disfrutar todavía más de la experiencia EVS llamada: ¡ F E L I C I D A D !

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