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Hogar - Noelia S. Viera - SVE en Finlandia

Supongo que en toda estancia en un país extranjero llega un punto de inflexión. Y no sé muy bien cuándo ha sido exactamente, ni cómo, pero sé que en mi caso ya ha llegado. Ese momento exacto en el que te das cuenta de que un pueblo escondido en el corazón del bosque finlandés, a 3.000 km. de tu ciudad, se ha convertido en "hogar" sucedió en algún punto de este mes de mayo. Y te das cuenta de muchas cosas: De que cuando piensas en casa, ya no piensas tanto en un piso en Gijón, sino en tu casita roja rodeada de césped. De que la que era tu compañera de piso se ha convertido en tu familia y que ahora hacerla reír ha pasado a ser un acto que te hace feliz. De que los niños son tus mejores amigos y de que quieres a tus compañeros de trabajo. De que Finlandia, y todas esas personas que han pasado por los últimos nueve meses (que se dice pronto) de mi vida, en definitiva, se ha agarrado y que ya nunca voy a poder arrancármela de dentro. Porque además, tampoco quiero que se vaya.

Qué ñoña me estoy poniendo, ¿verdad? Será que el sol ha vuelto a nuestras vidas, y que es absolutamente fascinante ver como poco a poco la noche va desapareciendo por completo del paisaje finlandés para dejar paso al eterno día. Y que la nieve se ha derretido (por fin!). Y que toca hacer recuento de ciertas cosas, porque en el horizonte se empiezan ya a vislumbrar algunos puntos finales, algunas despedidas. Y de hecho esta última semana ha llegado una de las despedidas posiblemente más difíciles de este año. Por eso, si me permitís, esta entrada nos la quiero dedicar a Alba, David y a mí misma. David, que llegó con nosotras, dice adiós a Finlandia. Se nos va, y con él se van muchos momentos bonitos. Para mí, Alba es una parte fundamental de "casa" en este país, como ya os he dicho... Pero nuestra pequeña familia se completa con David. Esto es un escueto y humilde homenaje a estos 9 meses juntos y un modesto gracias porque, los dos, habéis hecho de esta, una aventura sencilla, y juntos le habéis quitado frío al invierno.

David, sinä olet perheeni. Kiitos.

Por lo demás, poco que añadir. Todo el mundo parece más contento y feliz con la, esperemos, inminente llegada de la primavera, aunque se anuncie fría.

¡Abrazos desde uno de los pueblos más bonitos del mundo!

Noelia

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