USUARIOS
 MENU
europa

Europa

¡Hasta luego, ciudad de los perros! - João Fernandes - SVE en España

"¡Hasta luego!" fue una de las primeras expresiones muy útiles en español que aprendí cuando llegué a Gijón, el pasado verano. La conocía ya, pero no sabía que se utilizaba de una manera tan generalizada. La utilizamos para dejar la impresión de que una despedida, aunque cierta e inminente, no será definitiva. Existe en esta expresión la gran esperanza de que la gente se vuelva a ver, como si el final de un capítulo en nuestras vidas nunca fuera la conclusión definitiva de la historia y sobrara siempre una próxima vez, algún día, algún momento más, otra ocasión.

  

No sorprenderá a nadie que, para empezar este artículo, me haya servido de la misma expresión que utilicé en el título y que utilizaré, dentro de un rato, para terminarlo. El concepto de "¡hasta luego!" me ha llenado la cabeza durante toda la semana y sigue llenándola, porque a cada minuto me doy cuenta de que hago algo, aquí en Gijón, por última vez. A cada nuevo día, entre los que me quedan, hay más gente de la que me despido con mucha esperanza de volver a encontrar en los miles de caminos de esta vida, pero sin la certidumbre de que eso vaya a pasar. En esos momentos, intento mantener en mi cara la misma expresión de siempre, en general pacífica y amena, para no convertir ese instante en una situación especialmente rara para todos. Aun así, creo que les parece evidente a todos que sufro silenciosamente con la separación que se acerca tan rápidamente, sobre todo porque no habría manera de que eso no pasara: hay una cantidad impresionante de experiencias que me llevo y que me han hecho cambiar mis puntos de vista sobre asuntos esenciales y sobre muchos aspectos de mi vida personal. Lo he aprendido con la gente con la que trabajo, con mi compañera Ana, con los amigos que hice y, muy especialmente, conmigo mismo.

 

Intento consolarme con la idea, casi cierta, de que voy a volver en verano durante unas semanas, pero ni siquiera ese plan puede borrar el hecho de que esta experiencia de voluntariado ha llegado a su término. Volver en verano y volver a ver muchos de estos amigos no es exactamente lo mismo que salir de casa cada día teniendo como seguro que voy a hacer algo útil y algo en lo que puedo ser bueno. Volver en junio o julio y volver a ver todo esto no es lo mismo que haber llegado aquí cuando el verano pasado estaba a punto de empezar, cuando todo a mi alrededor era nuevo y los nueves meses siguientes todavía me parecían una cantidad interminable de momentos sorprendentes y magníficos que habrían de cambiar mi vida. Cuando vine, un nuevo comienzo era lo que buscaba en Gijón. Y ahora, aunque vuelva en verano, habrá en mi mirada más recuerdos del pasado que una ansiedad feliz de caminar hacia el futuro. Y eso, aunque no parezca o aunque nunca nos demos cuenta, es totalmente distinto.    

   

Ahora mismo, no hay nadie a quien yo quiera darle las gracias en particular: cada persona que aquí conocí contribuyó para que esta experiencia me haya hecho más rico y algún agradecimiento especial lo haré en persona. Pero hay que deciros que espero también haber hecho la diferencia de alguna manera: espero que pueda haber aportado algo a quienes leyeron mis artículos, a quienes trabajaron conmigo o que conmigo hablaron y compartieron importantes y bonitos momentos. Espero que haya logrado desempeñar con éxito los roles de voluntario, de novio, de amigo, de compañero, de "casi-profesor" y también el rol que mi organización de envío me dio: el de embajador de Portugal en Gijón. Me he esforzado para merecer el privilegio de entrar en vuestras vidas diarias.

  

Por fin, algunas palabras quiero dirigir a los nuevos voluntarios que aquí se quedarán los próximos ocho meses, y estoy seguro que dentro de poco tiempo ya podrán entender cada una de las palabras que estoy escribiéndoles. No he sentido jamás que ellos hayan venido a ocupar un lugar que, hasta ese momento, era mío. He visto la posibilidad de ayudarles en su primer mes como la última posibilidad de ser útil al desarrollo personal de alguien. Ellos aportarán a la gente de Gijón conocimientos, puntos de vista y experiencias distintos de los que yo pude aportarles. Sus intereses, su personalidad, sus estados de humor, sus objetivos no son los mismos, así que serán voluntarios muy diferentes. Sus nueve meses, no los van a vivir de la misma manera y el aprendizaje que se llevarán para sus países será otro. Cada uno de nosotros saldrá de España con un acento diferente de español, y eso es solamente una manera de decir que, aunque todos aquí estemos sujetos al mismo entorno, a la misma gente y a las mismas actividades, no hay dos personas que lo vivan de un modo igual. Llevan un mes viviendo una experiencia que no se les va a olvidar en sus vidas.

 

No sobra duda de que este programa de voluntariado es una experiencia única e inolvidable. Ella ha sido como uno de los muchísimos perros de esta ciudad, como un perro que corre sin parar en el arenal de la Playa de San Lorenzo, ahora con la luz del sol al atardecer, anunciando que el día llega a su fin. Esta experiencia ha sido como un perro porque se dice que ellos son nuestros mejores amigos y los más fieles. Aquí vine a encontrar esos mejores amigos, esos amigos formidables, todos ellos diferentes pero todos ellos con la misma energía para correr por la playa como una demostración de su libertad conquistada y de sus eternas ganas de vivir.

¡Hasta luego, gente que me encanta! ¡Hasta luego, experiencia maravillosa! ¡Hasta luego Gijón, ciudad de los perros!

De vuestro fiel amigo,

João

 PS: ¡Gracias Ana Miruna, por las bonitas fotos de los perros de Gijón! 

<< volver

Te interesa

Celebrando mi cumpleaños- Judith Alvarez en Alemania

 Hallo!

Abandonar el verano siempre cuesta un poco, pero desde pequeña siempre hubo dos cosas que me motivaron para volver a la rutina: una volver a ver a mis compañeros de clase y otra mi cumpleaños!

Llegada a Eskola (septiembre)- Alba Villa desde Finlandia

Sinceramente llevo muchos días dándoles vueltas a esta primera entrada, no tengo muy claro qué contar ni cómo resumir este mes, así que creo que simplemente voy a empezar a escribir y veremos que sale de ahí.

Together in Diversity-Intercambio juvenil en Bulgaria (Karlovo)

Septiembre vino cargado de novedades y una de ellas consistió en que parte del Grupo de Salud e Igualdad participó en un Intercambio Juvenil en Karlovo, Bulgaria. En esta actividad participarón entidades de otros países como Rumania, Croacia, Portugal y la propia Bulgaría.

ENLACES